lunes, marzo 09, 2009

Descubrimientos: Don Hertzfeldt

Eduardo Lucatero
lucatero@rollodepelicula.com

“Siempre me gustó dibujar gente siendo apuñalada. No sé porqué...” dice Don Hertzfeldt acerca de su primer cortometraje, realizado mientras aún estudiaba cine en la Universidad de California. Hertzfeldt había comenzado a dibujar desde muy joven, comenzando a realizar películas amateur a los 16 años. Un par de años más tarde, tales dibujos y el recuerdo de varias novias terminaron convirtiéndose en Ah, L´Amour (1995).


Ah, L´amour tuvo mucho éxito, lo que sorprendió a varios, entre ellos al mismo Hertzfeldt, quien realizó el corto con mínima ayuda (la música, agregada tiempo después, fue grabada en su departamento por él mismo). Un año después, con Genre (Género, 1996), el joven de apenas 19 años siguió llamando la atención y ganó varios premios en festivales estudiantiles.



Un poco más profesional, aunque aún realizado prácticamente por una sola persona, un año después se presentó Lily and Jim, otra delirante reflexión sobre el amor, compuesta por casi 10 000 dibujos. Con más experiencia, una técnica más refinada y el apoyo de una creciente legión de fans, Hertzfeldt realizó en 1999 Billy´s Balloon (El globo de Billy), cinta que lo dio a conocer a nivel internacional. La historia de un niño que es salvajemente atacado por un globo fue invitada a participar en el Festival de Cannes (convirtiéndose en el director más joven en competición en la historia del festival) y ganó más premios, adeptos, y sobre todo, ofertas de trabajo.



Varias compañías se acercaron, ofreciéndole sobre todo trabajos en publicidad. Hertzfeldt, que detesta el mundo corporativo, siempre se ha negado en participar en ese medio. Sin embargo, en alguna ocasión pensó en aceptar las enormes sumas que le ofrecían y realizar trabajos tan grotescos y agresivos que ninguna compañía aceptaría. Tal idea fue llevada al extremo en Rejected (Rechazados, 2000), cortometraje c ompuesto de varios “comerciales” supuestamente rechazados por una compañía de televisión y algunas empresas. La cinta resultó un éxito rotundo y le valió varios premios más, incluyendo una nominación al Óscar.



En 2003, Don Hertzfeldt se asoció con Mike Judge (Beavis y Butt Head, Office Space) para crear el festival de animación itinerante The Animation Show, donde la pieza central son los dos últimos trabajos de Hertzfeldt, Everything will be OK y I´m so proud of you, que continúan ganando premios y fans en donde se presentan.

Todos los cortos se encuentran disponibles únicamente a través de la página oficial de Hertzfeldt, www.bitterfilms.com . La compilación Bitter Films Incluye Ah, L´amour, Genre, Lily and Jim, Billy´s Balloon y The Meaning of Life. Tanto la página como el DVD contienen material de gran interés, especialmente para los interesados en animación.

lunes, marzo 02, 2009

Descubrimientos: Roy Andersson

Eduardo Lucatero
lucatero@rollodepelicula.com


Luego del estrepitoso fracaso de su cinta Giliap, Roy Andersson se deprimió tanto que no volvió a dirigir una película en 20 años. Apenas cinco años antes, Andersson había dirigido uno de los mayores éxitos del cine sueco, En Kärlekshistoria (Una historia de amor, 1970), cinta que obtuvo varios premios en el festival de Berlín, fue la representante de Suecia en los Óscares y se exhibió en todo el mundo (con el título Una historia de amor estilo sueco). La historia de amor de verano de un par de adolescentes en un idílico paisaje dio al público un romance optimista y a los críticos una historia influenciada por Milos Forman y Jiri Menzel. Andersson, sin embargo, se deprimió con el éxito y se alejó del cine durante cinco años.

Intentando alejarse de la dulzura y el naturalismo de su cinta anterior, Andersson decidió hacer una estilizada comedia de humor negro, Giliap (1975) la cual terminó costando mucho más dinero del planeado. Los productores hicieron algunos cambios a la historia y la cinta terminó por ser muy obscura para ser una película comercial, y muy ligera para ser una película “de arte”. Endeudado y triste, Roy Andersson se refugió los siguientes 20 años en el mundo de los comerciales.

Lo que en un principio parecía un castigo, en poco tiempo se convirtió en una fuente inagotable de inspiración; el trabajo continuo en comerciales le proporcionó experiencia que no hubiera podido alcanzar de haber dirigido más películas. En cada rodaje, Andersson comenzó a experimentar y a pulir su muy particular estilo (cámara fija, colores deslavados, poco contraste). Sobre todo, estos rodajes le trajeron un beneficio económico que le permitió crear su propio estudio, ganando con ello cada vez más control creativo. Durante los años ochenta, Andersson dirigió más de 400 comerciales, buena parte de ellos ganadores de premios internacionales. El mismo Ingmar Bergman, con quien Andersson tuvo algunos altercados, declaró que Andersson hacía los mejores comerciales del mundo. (Poco antes de morir, Bergman también reconoció Giliap entre las mejores películas suecas de todos los tiempos.)



En sus ratos libres, en su oficina situada en un segundo piso, comenzó a realizar apuntes para lo que sería su tercera película, Sånger från andra våningen (Canciones del segundo piso, 2000). La película está conformada por medio centenar de planos fijos que duran entre cinco segundos y cinco minutos; el rodaje duró cinco años. La mayoría de los actores, gente común con rasgos particulares que Andersson se encontraba en la calle e invitaba a participar. Andresson construyó un estudio aún más grande, donde se rodó la mayor parte de las escenas. Sin un guión en el sentido estricto. Andersson invirtió todos sus ahorros en rodar los primeros diez minutos, con lo que consiguió el financiamiento restante.



El director declaró en varias ocasiones que la idea era realizar una película que fuera más cercana a la pintura, prestando particular atención a las texturas y a los detalles, para ir más allá de una simple historia. En una ciudad en la que parece haber ocurrido algún tipo de tragedia, un grupo de personajes vive entre montañas de basura, ratas y embotellamientos de tráfico. Buena parte de la población ha escapado, desaparecido o muerto, aunque los habitantes restantes no lo mencionan y parecen ni siquiera darse cuenta. Al centro de todos ellos, un hombre que ha incendiado su mueblería para cobrar el seguro y algunos miembros de su familia, entre ellos un hijo que ”leyó poesía hasta volverse loco”. Con excepcional humor negro, crueldad y elegancia, Andersson hace un retrato nada halagador del futuro cercano. Canciones del segundo piso tuvo cierto éxito y puso de nuevo en el mapa a Andersson, quien siete años después regresó con una cinta aún más extraña.




En Du Levande (Ustedes los vivos, 2007) hay una amenaza inminente, aunque nada clara. Algunos personajes se dirigen directamente a la cámara, relatando problemas amorosos, sueños, simples ocurrencias y un par de canciones. La mayoría parecen ser versiones de carne y hueso de caricaturas. Nuevamente actores no profesionales deambulan entre los elaborados sets que recrean alguna fría ciudad no identificada, lamentándose de la miseria de sus vidas a las notas de Benny Andersson, uno de los miembros de ABBA.

Ustedes los vivos y Canciones del Segundo Piso son, según Andersson, parte de una trilogía sobre la miseria humana, la soledad y el temor. Ojalá no haya que esperar otros veinte años para ver la tercera parte.


Canciones del Segundo piso está disponible en DVD en varias regiones. Historia de Amor acaba de ser relanzada en Francia y se acaba de anunciar su inminente lanzamiento en DVD, simultáneo al de Ustedes los vivos.

lunes, febrero 23, 2009

Descubrimientos: Jan Švankmajer

Eduardo Lucatero
lucatero@rollodepelicula.com


En alguna ocasión el director checo Milos Forman (Amadeus, Larry Flint) se refirió a su compatriota Jan Švankmajer como una mezcla de Buñuel y Walt Disney. Ciertamente Švankmajer ha pasado casi cincuenta años creando algunas de las cintas más originales, aterradoras y divertidas de los últimos años, influenciando de paso a varias generaciones de directores, entre ellos Terry Gilliam y Tim Burton.



Nacido en Praga en 1934, Švankmajer se interesó en varios tipos de expresiones artísticas, entre ellas la pintura y el grabado, y fue a través de ellos que se relacionó con el teatro de marionetas. Luego de realizar estudios en el Instituto de Artes se incorporó a la prestigiosa compañía de Teatro Negro de Praga. En ésas épocas comenzó a realizar breves cintas de animación, en las que ya se mostraban las constantes en el cine de Švankmajer; una predilección por un mundo obscuro, de pesadilla, donde los objetos inanimados cobran vida y gente ordinaria parece no tenerla.



Durante los años sesenta y setenta realizó varios cortometrajes de animación en técnicas diversas, aunque su medio favorito era la animación en plastilina. Finalmente ganó notoriedad cuando su corto Moznosti dialogu (Dimensiones de diálogo) ganó varios premios en los festivales de Berlín y Annency en 1982 y pudo poner en marcha un viejo proyecto; su primer largometraje, inspirado en Alicia en el país de las maravillas.



Luego de cierto éxito, Švankmajer realizó varios cortos más, entre ellos la notable trilogía Jidlo (Comida) y su comentario a la caída del muro de Berlín, Konec stalinismu v Cechách (La muerte del Estalinismo en Bohemia), antes de continuar haciendo casi exclusivamente largometrajes, entre ellos Fausto (1994), delirante reelaboración del mito tradicional del hombre que vende su alma al diablo y Spicklenci Slasti (Conspiradores del placer, 1996), que sigue a un grupo de individuos que detrás de su apariencia “ordinaria” llevan una doble vida dedicada a complicadas manifestaciones del placer.




Otesanek (El Pequeño Otik) es aún más extraña. Levemente inspirada en una leyenda popular europea, la cinta narra la historia de una joven pareja que no puede tener hijos. Cuando el marido se encuentra un trozo de leña que tiene vagamente forma humana, se lo lleva a su mujer y ésta comienza a tratarlo como si fuera un verdadero bebé, mientras comienza a fingir un embarazo. El trozo de leña comienza a aceptar los buenos tratos de la mujer, quien pronto descubre que el pequeño Otik tiene un apetito voraz, el cual empeora conforme va creciendo y se come al gato, hasta terminar por devorar al cartero y al pedófilo local.



Su última cinta hasta el momento, Sileni (Locura) continúa la exploración de los terrenos más oscuros de la mente. Inspirada en parte en Enterrado Vivo de Edgar Allan Poe y en parte en varios textos del Marqués de Sade, nuevamente habla de sexo, muerte y mucha carne.